El Poder de la Alabanza – Poema cristiana

Cuando dijiste que sí
al Salvador de tu alma
entraste a un camino nuevo …
la senda de la esperanza. 

 

Senda hermosa que marcó
nuevo rumbo a tus andanzas,
Camino lleno de luz
que tus pasos afirmaba.


 

Continuaste la carrera
con valentía y audacia
pues no caminabas solo
el Señor te acompañaba.

Comenzaste a comprender
en la lucha y la batalla
que hay una arma poderosa
que nunca debes obviarla.

No es la fuerza ni la astucia,
tampoco tus propias armas
pues en toda adversidad
el poder es … la Alabanza.

En la lección que aprendiste
descanso sintió tu alma
testificando de la paz
a los que a ti se allegaban.

Pronto todos conocieron
mientras juntos batallaban …
“Por cruenta sea la guerra,
por fuerte sea la asechanza,
nada tienen que temer,
pues la victoria es de aquel
que abre la boca y le alaba.”

Cantar su misericodia,
dar en todo acción de gracias,
adorarle y alabarle …
¡Dios habita en la Alabanza!

— Zaida C. de Ramón —