Los tres poderes en uno

Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará. (Isaías 33:22)

 


El gobierno de una nación descansa en  los tres poderes citados en el versículo de la fecha:el poder judicial,el poder legislativo y el poder ejecutivo.

Como los hombres siempre tienen tendencia a abusar de los poderes que le son confiados, conviene que el ejercicio de los mismos se efectúe independientemente el uno del otro, a fin de que cierto equilibrio se establezca entre ellos.

Cuando el Señor de gloria se presente para reinar sobre el mundo, él solo asumirá esos tres poderes de manera irreprochable y para el bien de sus súbditos.

También nosotros, los cristianos, podemos considerar al Señor bajo esos tres aspectos:

1)Él fue el legislador cuando promulgó las leyes del reino de los cielos en el monte (Mateo 5 a 7). Las completó con muchas otras enseñanzas que encontramos en los evangelios.

2)Actualmente,  desde el cielo ejerce el poder ejecutivo sobre los suyos que están aún en la tierra, según el principio: “lo que el hombre sembrare, eso también segará (Gálatas 6:7). Felizmente, él lo hace siempre con gracia y misericordia para el bien de cada uno. Pero no olvidemos que para él ni nuestras palabras ni nuestros hechos pasan inadvertidos. 

 3)También será el juez, quien en su tribunal examinará la vida de cada uno de nosotros y distribuirá sus recompensas conforme a lo que hayamos hecho, sea bueno o, sea malo (2 Corintios 5:10).

El juez es justo y su ley es santa. Nosotros somos pecadores vendidos al pecado (Romanos 7:24).!!Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte?. Pero ay buenas noticias para el pecador. Dios manifestó su amor enviando a su Hijo a morir en una cruz y pagar nuestra deuda con la ley, para librarnos  del justo juicio de Dios.

 

Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos. (Hechos 17:30-31)