Absoluta seguridad – Romanos 8:38-39 – Reflexiones cristianas

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni principados ni potestades, ni lo presente ni lo por venir, 39 ni lo alto ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.(Romanos 8:38-39)


En el Huerto del edén, Dios o se comunicaba libremente con Adan y Eva, todavía inocentes. Después de la desobediencia, Dios echo al hombre fuera del huerto: (Génesis 3 :23-24). Desde entonces los hombres se hayan ante una disyuntiva: acercarse a Dios o darle la espalda.

Dios,quien ama al hombre, esa criatura echa su imagen, deja que se acerquen a él los que admiten no tener derecho alguno a su favor.Conforme a su plan de gracia, ofreció su propio hijo para que todos los que crean puedan volver a relacionarse con él.

Cuándo Jesús cumplió la obra de la redención, Dios no se contentó con restablecer la antigua relación del Edén, la de Creador y criatura, sino que crea una nueva, mucho más íntima, la relación de Padre e hijos (Juan 1:12).

Adopta a todos los que se acercan a él por medio de Jesucristo, primogénito entre muchos hermanos, quien junto a ellos constituyen su familia. Por medio de su Espíritu (Romanos 8 :15), se revela a ellos bajo el nombre de “Abba” expresa, en arameo, la confiada utilidad y el afectuoso respeto de un niño que llama a su padre.

Este el nombre que el Señor empleo cuando se dirigía a Dios en Getsemaní  ( Marcos 14:36). Esta relación ¿ puede romperse? No, nada ni nadie nos separara del amor de Dios.

!Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien es para siempre nuestro Dios y Padre!

(Juan 10:27-30)  Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos.