Porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, 10 y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera. (1 Tesalonicenses 1:9-10)
“Vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a su Señor” Lucas 12:36.
Tal es la actitud que le conviene al cristiano, para que el mundo pueda leer en su conducta que es extranjero sobre la tierra, donde sirve mientras aguarda a su Señor ausente, quién está próximo a volver.
Por desdicha, damos un muy pobre testimonio en cuanto a nuestra vida como extranjeros, como viajeros y como siervos que aguardan a su señor . ¿Contaría el mundo mismo como nos convertimos de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo?
Es muy triste que este mundo que está bajo “el maligno”( 1 Juan 5:19), en la miseria y en las tinieblas pueda mirar a su alrededor y declarar :”Oigo todas las cosas que usted me dice, pero no veo que sean practicadas y no veo personas que sean semejantes a hombres que aguardan a su Señor”.
La Iglesia es extranjera aquí, más el Señor,
En tanto ella le espera, infunde le valor,
Con mano poderosa presto la tomará
Al cielo, do gloriosa se la presentará
Y de ella gozará.
