LA EXISTENCIA DE DIOS

La Biblia no procura probar la existencia de Dios. El hecho de que hay un Dios es asumido a través de las Escrituras. Antes de que algo llegara a ser, Él era, “En el principio Dios”. El primer versículo de la Biblia comienza asumiendo Su pre-existencia. “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” 


 

La existencia de Dios es presentada como una declaración de un hecho que no necesita pruebas. El hombre que dice que no hay Dios es llamado un necio en Salmo 14:1.

Al observar el versículo (Juan 1:1-5) claramente se establece que Jesús estaba también al principio de la creación con Dios, y vemos Su eterna relación entre el Hijo y el Padre.

El Espíritu Santo también tomó parte en la creación. “El Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas” (Génesis 1:2). El Trino Dios creó los cielos y la tierra.

De todos modos, aún aparte de la Biblia, hay certeras evidencias de la existencia de Dios.

  • La humanidad siempre ha creído en un ser universal.
  • La creación demanda que haya un Creador. El universo no pudo originarse sin una causa.
  • El magnífico diseño que podemos ver en la creación, demanda un infinito diseñador.
  • Porque el bien y el mal existen por todo el mundo, debemos asumir que hay una ley moral que divide el bien y el mal. Dado que hay una ley moral, debe haber un dador de esa ley.
  • Puesto que el hombre es un ser inteligente y moral, su creador debe haber sido de mayor grado aún para tener la capacidad de crearlo.

 Ninguno de estos argumentos en sí, pueden persuadir a alguien que rehúsa reconocer lo que es tan claro. Al final, la existencia de Dios debe ser aceptada por fe (Hebreos 11:6). La fe en Dios no es un salto ciego a la oscuridad, este es un paso seguro a una habitación bien iluminada en donde ya se encuentra el 90% de la gente.