Mis batallas no son físicas sino espirituales. Cuando más cansado me siento Jesucristo.
me levanta y me da nuevas fuerzas, pues ya no vivo yo:
más Cristo vive en mi. el me alienta y me sostiene
Mis batallas no son físicas sino espirituales. Cuando más cansado me siento Jesucristo.
me levanta y me da nuevas fuerzas, pues ya no vivo yo:
más Cristo vive en mi. el me alienta y me sostiene