Mujer tomada en adulterio (Juan 8) – Una historia bíblica donde Jesús hace ejemplos del perdón

 En un espectáculo de su propia divinidad, Jesús perdonó a una mujer que fue sorprendida en el acto de adulterio. Ella fue llevada al Señor por los líderes espirituales en la ciudad.


Querían ver si Jesús, diciendo ser el Hijo de Dios, obedecería la Ley de Dios y apedrearía a la mujer. En cambio, Jesús dijo que eran bienvenidos a comenzar la lapidación tan pronto como se sentían como si estuvieran sin pecado y no merecieran una lapidación propia. Dejaron caer sus rocas y se alejaron.

Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra.Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.(Juan 8:7,8,9)

Jesús fingió sorpresa cuando levantó la vista de jugar en la tierra y la mujer estaba parada allí sola, sin acusadores. Al preguntarle si quedaba alguien que la acusara de su pecado, ella respondió “No”. Jesús respondió: “Tampoco yo te condeno: vete y no peques más”. 

El perdón es un atributo de Dios que se nos enseña constantemente en la Biblia y que también podemos demostrarlo a los demás.