43 Predicadores de sana doctrina

Predicar es irreductiblemente doctrinal por el simple hecho de que la predicación es una forma de enseñar acerca de Dios. Pero no toda doctrina es buena doctrina. Estamos llamados a enseñar la doctrina que es sana (1 Tim. 1:10; 6: 3; Tit. 2: 1).  En consecuencia, el predicador debe tener cuidado de ser consciente de la amplitud y profundidad de lo que le da a sus ovejas.


Enseñar la sana doctrina no es una vocación pequeña. No significa dar a tus ovejas todo lo que hay que decir en cada sermón al tratar de hacer que beban de una manguera de bomberos. La predicación de una sana doctrina adopta el enfoque largo y paciente de exponer las Escrituras semana tras semana, poniendo ladrillo por ladrillo el edificio glorioso de todo el consejo de Dios. Es un llamamiento en el que el predicador gastará todas sus energías en toda su vida en la comodidad de que no está solo, sino que sirve al lado de compañeros de trabajo en el gran proyecto de construcción del templo de Dios (1 Co. 3: 9) 

 La siguiente es una lista de predicadores de sana doctrina. No son los únicos pero son con más referencia:

  1. Sugel Michelen
  2. John MacArthur
  3. John Piper
  4. Paul Washer
  5. David Plat
  6. Chuy Olivares
  7. Steven Lawson
  8. Miguel Núñez    
  9. Tim Conway
  10. Tim Challies
  11. R.C Sproul
  12. Charles Spurgeon
  13. Martyn Lloyd Jones
  14. Mark Dever
  15. David Wilkerson
  16. John Owen
  17. Albert Mohler 
  18. Martin Lutero 
  19. Ligon Duncan
  20. J.C Ryle  
  21. Kevin DeYoung
  22. A.W. Tozer
  23. Matt Chandler 
  24. John Wesley
  25. D. A. Carson
  26. John Foxe
  27. Charles Stanley 
  28. Paulo Junior 
  29. Timothy Keller
  30. Leonard Ravenhill
  31. John Stott
  32. John Bunyan
  33. C.S. Lewis
  34. Juan Calvino
  35. Carter Colon
  36. Hector Bustamente
  37. Juan Manuel Vaz
  38. Salvador Gómez
  39. David Barcelo
  40. Don Kistler
  41. J Vernon McGee
  42. David Jeremiah
  43. Adrian Rogers
  44. Zac Poonen

Hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;  14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error,  15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,  (Ef. 4: 13-15.)

Si sabes más predicadores de sana doctrina. Esperamos tus comentarios.