¿Hacia qué porvenir?

Por tanto, de esta manera te haré a ti, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro de tu Dios, oh Israel. (Amós 4:12)

 

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La fecha de la venida de nuestro Señor Jesucristo no está fijada. Dios se reservó el derecho de decidir la en el momento dado. Pero el creyente que se deja enseñar por la Biblia sabe que este momento está cerca. 

La venida del Señor se cumplirá en dos etapas: primero, Jesús vendrá para arrebatar a su iglesia, es decir, al conjunto de todos los que, durante su vida en la tierra, hayan creído en él y le hayan reconocido como su Salvador.

En un instante, todos los creyentes serán transformados en un cuerpo glorioso: los muertos resucitarán y los que vivan serán juntamente arrebatados en las nubes para recibir al Señor (1 Tesalonicenses 4:16-17; 1 Corintios 15:51-52).

Este retorno solo concierne a los verdaderos creyentes pero las consecuencias que resulten de ellos serán extremadamente graves para el mundo. Entre otras, aquel que en el tiempo de la gracia rechazó el Evangelio para ser salvo, ya no podrá recibirlo.“Un poder engañoso”, esto es, un encegucimiento moral, oscurecerá las mentes de los hombres (2 Tesalonicenses 2:11:12).

Notemos también la insistencia con la cual Jesús mismo, hablando del porvenir, advierte a los que dicen ser sus discípulos: “Estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá” (Lucas 12:40).

La segunda fase de su venida se llama su aparición o manifestación (1 Timoteo 6:14; 2 Timoteo 1:10; 4:1 y 8; Tito 2:13). Volverá con su iglesia para juzgar al mundo entero.     

 

Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.(Mateo 24:42)