7 Antídotos para la manipulación secular

Debido a que mucha gente intenta manipular a las masas, quiero mostrarte algunos aspectos que te ayudarán a NO ser manipulado:

1) No se aísle. Manténgase cerca de la familia, los amigos y la iglesia. Cuando sea necesario, respete la distancia física, pero no se distancie social, relacional y espiritualmente. Más importante que cualquier otra cosa, acérquese a Dios. Él es la Fuente de todo lo que necesitas en estos tiempos difíciles.


2) Infórmese bien. No ser informado solo por una fuente y en ningún caso solo por el sistema secular. Busque la opinión de especialistas y amigos sinceros. Sobre todo, ¡crea en la Biblia! Sus verdades y principios siguen siendo válidos hoy.


3) No se rinda. Los que nos hacen daño son perseverantes. Repetirán las mismas cosas hasta que nos cansemos. Sea perseverante. Fortalece tu confianza en Dios y continúa siendo firme en tu seguridad. No los juguemos. No nos cansemos ante ellos.


4) No aprecies los “favores”. En una sociedad democrática, el respeto de los derechos por parte de las autoridades no es un favor. Cuando algunos encuentran soluciones a sus problemas, no deben ser vistos como salvadores. Cuando se restauren sus libertades restringidas o robadas, no se considere un privilegiado.


5) No se rinda mentalmente. No aceptó la idea de que fuera inútil. Todo lo que hacemos tiene sentido. Si en algún momento el número de personas que luchan por los derechos es pequeño, no significa que estemos luchando por una causa perdida. La historia nos muestra que las transformaciones se produjeron a través de un pequeño número, formado por personas sinceras, audaces y perseverantes.


6) No se distraiga. No olvide los problemas principales. Cuando otros quieran llenar tu vida y tu mente con algo menor, pero urgente, sentimental, no olvides los derechos que no se pueden negociar. Los derechos perdidos, por cualquier motivo, no se pueden recuperar fácilmente.


7) Siga la evolución de las cosas. Progresivamente se están tomando algunas medidas en detrimento de la población. No olvidemos de dónde venimos y no aceptemos todo tipo de excusas. Usa tu mente. ¡Juzga! Los manipuladores apelan mucho a los sentimientos. Sin volvernos insensibles, no abandonemos el pensamiento y el discernimiento maduros. Aquellos que han “progresado” con sus reclamos no se detendrán. La locura y el deseo de control de algunos no tiene límites.