El pecado no solo surge como resultado de fuerzas externas. Nace de esos pequeños nichos ocultos que residen en nuestros pensamientos e intenciones, de los deseos secretos que solo la mente y el corazón pueden imaginar. La conclusión es que, en nuestro estado caído, los deseos de nuestros corazones no provienen de Dios. Jeremías confirma aún más la naturaleza del corazón del hombre: “El corazón es engañoso sobre todas las cosas y más allá de la curación”. ¿Quién puede entenderlo? “(Jeremías 17: 9).
- 1 Timoteo 6:10 | RVR60 |
1. Porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
- 1 Juan 2:16 | RVR60 |
2. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.
- 2 Pedro 1:4 | RVR60 |
3. Por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.
- Isaías 26:8 | RVR60 |
4. También en el camino de tus juicios, oh Jehová, te hemos esperado; tu nombre y tu memoria son el deseo de nuestra alma.
- 1 Corintios 10:13 | RVR60 |
5. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.
- Santiago 1:13 | RVR60 |
6. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie.
- 1 Corintios 6:12 | RVR60 |
7. Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
- 1 Juan 2:17 | RVR60 |
8. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
- Santiago 4:2 | RVR60 |
9. Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.
- Colosenses 3:5 | RVR60 |
10. Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría.
- Gálatas 5:16 | RVR60 |
11. Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.

