En esta clase el pastor destaca la realidad bíblica de que es posible agradar al Señor con nuestras buenas obras, no perfectamente (solo Cristo puede), pero sí verdaderamente (como Job, Zacarías y Elizabeth…). No todas nuestras obras son trapos de inmundicia; aquellas que responden a los mandamientos de Dios son puras y de satisfacción para Él. Los imperativos divinos demuestran que podemos ser entrenados a caminar de una manera santa y agradable a Dios. Nuestra santificación siempre será imperfecta en esta vida, pero nunca dejará de ser la voluntad del Señor para nosotros.
Pastor Miguel Núñez – La posibilidad de ser santos y complacer a Dios
9 años ago
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