Todas mis historias en la pared (1 Corintios 4:5)

   Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.(1 Corintios 4:5)

 


Esa noche, el predicador había tomado como tema la impresionante escena del banquete de Belsasar (Daniel 5:1 1-2). Durante su explosión señaló con el dedo la pared de la sala y exclamó: <

En términos breves pero inapelables, la condenación de un rey se vio escrita en la pared de la sala del banquete bajo los aterrorizados rizados ojos de losconvidados>>. Luego, dirigiéndose a todo aquel que pretendiera ganar la salvación por su méritos, prosiguió: <>.

Efectivamente, ¿cómo apartar esa terrible amenaza que pesa sobre cada individuo? Un día, todo será revelado. Todod lo que merece ser juzgado será condenado por el Dios santo.

 Para todo esto existe un único remedio, para todas esas dificultades una única respuesta, para ese pecado una única expiación: la salvación cumplida una vez para siempre en la cruz por el santo Hijo de Dios. Todo viene de Dios, nada del hombre.

 Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.(Hebreos 4:13)